jueves, 10 de junio de 2010

LA MITAD DE JUAN

La mitad de Juan- Gemma Lineas y África Fanlo. Ed. La Galera


Juan está harto. En casa, todo el mundo le riñe para que no haga nada de lo que hacen las niñas.
- Juan, por qué pintas el árbol de color plata? Así los pintan las niñas...
- Juan, ¿estás llorando? Vamos, sécate las lágrimas, que los niños no lloran.
- Juan, ¿estáis jugando a marineros? Pues tú tienes que ser el capitán.
En el colegio se ríen si hace lo mismo que las niñas.
- Juan es una niña porque ni juega al fútbol.
- ¡Juan! ¿Dónde vas con esa camiseta rosa? ¡Pareces una niña!
Juan está más que harto.
Ha decidido que, para ser un niño, tiene que deshacerse de todo lo que sea de niña. Así que coge una caja de cartón vacía y mete en ella la camiseta rosa, el cuento de princesas que le gusta más que la pelota y el rotulador de color plata. Antes de cerrarla, aún guarda dentro tres lágrimas que, sin querer, le caen de los ojos.
Después entierra la caja en un rincón del jardín.
- ¡Ahora ya soy un niño!- dice.
Y juega al fútbol, y pega puñetazos cuando se enfada, y se ríe de las niñas porque llevan bambas blancas y rosas, y cuando tiene ganas de llorar, se aguanta. Lo pasa muy mal y se aburre mucho, pero ahora ya es un niño.
Eso es lo que tú te crees, dice el hada Menta.- Entonces- pregunta Juan-, si no soy un niño, ¿qué soy? ¿Un gusano? ¿Un cocodrilo?
El hada Menta se parte de risa.
- Frío, frío- le dice-. Seguro que no lo adivinas.
- ¿Una patata? ¿Un buñuelo?
El hada Menta dice que no.
Juan está preocupado. Él quería ser un niño. Ha hecho todo lo necesario y ahora resulta que no lo es.
El hada Menta no ha aparecido para dar la lata a Juan, sino para ayudarle.
- Acompáñame- le dice.
Y juntos van hasta el espejo del baño. Como queda muy alto, el hada Menta acerca un taburete para que Juan se suba. Juan lo hace y se mira en el espejo.
- ¿Qué ves?- pregunta el hada Menta.
Juan se ha quedado tan parado que casi no puede hablar. Ve...
- Sólo veo medio Juan.
¡Y sí! En el espejo sólo hay un ojo y una oreja y un agujero de la nariz y la mitad del pelo y un trozo de la cara y la mano derecha y la pierna derecha...
- Sólo eres la mitad de Juan- dice el hada.
De la sorpresa, Juan está a punto de perder el equilibrio.
-¡Ea! Baja o te caerás.
Desde el suelo, Juan mira al hada sin entenderla.
- ¿Es que no te dabas cuenta?
Juan mueve la cabeza de un lado a otro para decir que no.
- A ver- dice el hada Menta- ¿Cómo te lo has pasados estos últimos días: bien o mal?
- Mal- dice Juan.
- ¿Has estado contento o triste?
- Triste.
- Quizá te falta algo...
- ¿Qué?- pregunta Juan.
- Piensa- dice el hada Menta.
Juan se rasca la nariz porque así puede pensar mejor. Y de golpe se le ocurre.
- ¡Ya lo sé! Me faltan las cosas que enterré en la caja de cartón.
-¡Exacto!- grita el hada Menta.
Juan y el hada Menta corren al jardín a desenterrar la caja. Juan saca la camiseta rosa y se la pone. Coge el rotulador de plata y se dibuja una pulsera en la muñeca. Y se coloca el cuento bajo el brazo porque quiere irse a la cama a mirarlo enseguida.

Y con mucho cuidado, recoge las tres lágrimas y se las guarda para cuando tenga ganas de llorar.
Y ahora Juan se siente tan contento como en el día de Reyes.
- ¿Sabes por qué te sientes feliz, Juan?
Porque ahora ya no eres medio niño, sino un niño entero.
Juan se toca la oreja y el ojo. Sí, está todo en su sitio.
-Claro, hombre. No hagas caso a nadie que te diga que te saques de encima todo lo que es de niña.
- Pero, entonces, ¿seré una niña?
- ¡No! Serás un niño entero.
- ¿Aunque haga cosas de niña?
El hada Menta ríe mientras da vueltas muy veloz y se aleja.
Mientras la sigue con la mirada, Juan piensa que Menta parece una bengala. El hada Menta frena en seco, guiña el ojo a Juan y le señala a una niña.
- Es Mar. Ahora verás qué hace.
Mar se acerca a un árbol y, de un agujero del tronco, saca un bulto. Lo desenvuelve.
- ¡Jolín!- dice Juan- ¡Bambas con tacos y rodilleras para jugar al fútbol! Pero si es un juego de niños...
- Juan, no hay juegos de niño y juegos de niña. Sólo hay juegos de personas, como jugar a pelota y saltar a la cuerda, y jugar a coches y a cocinitas, y subirse a árboles y hacer dormir a los muñecos...
- ¿Vale todo si eres persona?
- Vale todo lo que te gusta.
Y sólo tú sabes lo que te gusta; los demás no tienen que decírtelo.
Entonces Juan oye un silbido. Es Mar.- ¡Eh! ¿Quieres jugar conmigo al fútbol?- le pregunta ella.
Juan se va corriendo a jugar un partido con Mar, vestido con su camiseta rosa y la pulsera de plata pintada en la muñeca.

FIN

¿Te has sentido alguna vez como Juan? ¿Crees que hay, de verdad, juegos, colores, canciones, oficios o deportes de chicos o de chicas? Cuéntanos tu opinión y escribe un comentario.

14 comentarios:

  1. Magnífico trabajo el vuestro y estupendo cuento para trabajar la igualdad, lo enlazo en el blog del cole. http://construigualdad.blogspot.com/

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  2. que bueno seguir contactando con estos espacios, desde argentina, sumo mi granito de arena www.yosoyigual.blogspot.com Un abrazo Majo Turner

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  3. Estaría mejor si el protagonista de la historia hubiese sido una niña, puesto que siempre los protagonistas de las historias, cuentos, ejemplos, películas, etc son varones. O por lo menos que la historia estuviera coprotagonizada por una niña y un niño. Si queremos fomentar la igualdad, concedamos la misma importancia a las las niñas, mostrémoslas.

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  4. Creo, que como casi todo lo relacionado con la igualdad es exagerado. Si Juan tiene que ser un niño entero ¿porqué sólo se siente bien haciendo cosas de niñas? Y, ¿porqué con los chicos se aburre jugando al futbol, pero con la niña no? Fíjate que yo pensaba, al principio, que era un cuento sobre la homosexualidad.
    Más aún, en este mismo cuento que, supuestamente habla de la igualdad, la imagen que se da de la mayoría de los niños que aparecen en él es el estereotipo clásico de que les gusta jugar al futbol, pegarse, no llorar...y frente a eso Juan es raro porque es el único de sus amigos que hace cosas de niña. ¿Seguro que este cuento fomenta la igualdad? Yo más bien diría que establece los modelos típicos de niño y niña y la moraleja sería aprender a respetar al que es diferente.
    Simplemente, es mi opinión.

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  5. Yo creo que más que exagerado lo que hace el cuento es sacar a la luz los prejuicios y los modelos que tenemos acerca de lo que significa ser hombre o ser mujer, la presión social que sufrimos para seguir dichos modelos y el precio que tenemos que pagar por ello: perder una parte importante de los que somos como mujeres o como hombres.

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  6. DA IGUAL SI EL JUEGO ERA DE CHICOS O DE CHICAS LO IMPORTANTE ES DIVERTIRSE

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    1. esta muy bien que digas eso jajaj

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  7. si es verdad DA IGUAL SI EL JUEGO ERA DE CHICOS O DE CHICAS LO IMPORTANTE ES DIVERTIRSE

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  8. esta re bueno el cuento a mi me gusta el futbol como una amiga pero no no sentimos como hombre chau besos

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  9. uuuui que cuento esta geniallll

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  10. no importa nada ser niño o niña lo importante siempre va a ser divertirse no importa que una niña tenga juguetes de resident evil o del hombre araña o un chico jugar con una amiga a las barbies.

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  11. esta bueno lo que quieren enseñar con respecto a la igualdad pero estoy en total desacuerdo con los ejemplos dados, por que poner de ejemplo un nene que quiere usar una remera rosa y pintarse con brillo una pulsera y no usar como ejemplo una niña que quiere jugar a la pelota o un niño que quiere jugar a la cocina??? hay que romper con el machismo de la sociedad pero no confundir a los mas chicos, este cuento con esos ejemplos solo deja la idea de una orientación sexual diferente a la que debería tener según el orden natural.

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  12. Excelente material. Soy docente de nivel intermedio y en estos grados es muy común la temática esta. Creo que es muy bueno el cuento para trabajarlo. La identidad de género está tan desvirtuada, que este tipo de trabajos ayudan a tener una mirada 100 por ciento objetiva.

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